Ante cualquier síntoma o duda, o símplemente por control de su salud, más vale acudir con el médico para que se realicen los estudios necesarios que permitan descartar la presencia de cáncer.

En general el cáncer puede ser curado o controlado cuando se diagnostica tempranamente, es decir cuando las células malignas no se han difundido y pueden controlarse.
Para lograrlo es muy importante realizar estudios cada determinado tiempo y entre ellos están:


  • Autoexamen de mamas Por lo menos una vez al mes a partir de los 18 años.

  • Examen clínico de mamas por un ginecólogo. A partir de los 18 años, por lo menos cada 3 años y en mujeres mayores de 40 años, cada año.

  • Mamografía o estudio de imagen de las mamas. Uno por año después de los 40 años o cada 6 meses si hay riesgo de cáncer por antecedentes heredo-familiares.

  • Vigilancia y autoxamen de lunares y verrugas, lo más frecuente posible.

  • Papanicolau y examen pélvico, uno por año a partir de los 18 años.

  • Colonoscopía uno cada 10 años después de los 50 años.

  • Examen de sangre oculta en heces fecales, una por año.

  • Examen general de orina, biometría hemática y general de cáncer. Uno por lo menos cada 3 años.

  • Examen digital de recto. Uno por año después de los 40 años.

  • Sigmoidoscopía, y enema de bario, uno entre 5 y 10 años después de los 50 años de edad.